Hay episodios que te recuerdan por qué empezamos este podcast. El de Iratxe es uno de ellos.
Monitora de fitness, sin carnet hasta hace dos años, sin 125 previo ni nada parecido. Su primera moto fue directamente una CBR650R del 2024, después de ocho meses de espera porque Honda tardaba en fabricar las versiones manuales (el mercado estaba esperando el e-clutch). Mientras esperaba la moto, se sacó el carnet. Al revés de como se hace normalmente.
Lo que pasó después tampoco sigue el manual. Empezó a subir historias a mejores amigos porque le gustaba hablar y contar las cosas. Sus amigos, hartos de tanto mensaje privado, le dijeron que abriera una cuenta aparte. Y eso fue suficiente para arrancar lo que hoy es Rider H, con unos 35.000 seguidores entre Instagram y TikTok, colaboraciones pagadas y reciente alta como autónoma.

De novata a influencer con una CBR650R
Sin 125, sin experiencia previa, con una moto que tardó 8 meses en llegar. Iratxe cuenta cómo empezó en las motos y en las redes al mismo tiempo.
Ver el episodio en YouTubeLo que nos llevamos
- El e-clutch no es trampa, es herramienta: Iratxe lo usó los primeros cuatro o seis meses. Le ayudó a no encalarse en las paradas, a concentrarse en todo lo demás cuando eres novata y el cerebro ya tiene bastante trabajo. Con el tiempo, una amiga le dijo que lo dejara y empezara a ir en manual. Ahora ya no sabe ir de otra forma. La tecnología está bien cuando te da confianza; lo que no conviene es quedarse ahí para siempre.
- El primer viaje largo en moto no se planifica igual que uno en coche: fueron de Bilbao a Cangas de Onís, con parada incluida bajo la lluvia asturiana que no habían previsto bien. Iratxe llevó alforjas de 60 litros y le sobraron cosas. La conclusión que sacó: para el siguiente viaje quiere planificar el tiempo día a día, no solo echar un vistazo por encima, y llevarse dos piezas de equipación en vez de un mono entero. Los monos de una pieza son más prácticos en teoría, pero si las tallas arriba y abajo no coinciden, la protección no queda donde debe.
- Lo mejor de las redes es la gente; lo peor también: esto lo dijo Iratxe y resulta que antes, en el episodio con Storm Rider, salió exactamente lo mismo. La comunidad motera en redes es generosa: te reconocen por la carretera, te invitan a rodadas, te escriben para decirte que acaban de sacarse el carnet. El hate existe, pero es mucho menos de lo que uno podría esperar en un sector que se tiene fama de cerrado. Su lectura es sencilla: no le vas a caer bien a todo el mundo, y eso está bien. Lo que no tiene ningún sentido es detenerte en ello.
Hay un detalle que nos parece importante contar: Iratxe no entró en las motos porque le pareciera un mundo atractivo desde fuera. Entró porque le gustó y punto. Sin comunidad previa, sin referentes cercanos del sector, sin saber muy bien dónde se metía. Y eso se nota en cómo habla de su moto, de sus viajes y de sus redes: sin postureo, con las dudas por delante.
Al final del episodio le preguntamos qué le diría a alguien que quiere empezar a crear contenido y tiene miedo. Su respuesta: «De aquí a cinco años ni te acordarás. Tendrás 80 y dirás, mira, cuando tenía 20 hacía esto, y seguramente te lo has pasado pipa. Pues ya está. Adelante.»
Difícil resumirlo mejor.
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