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Somos Motor
Compra y decisión 20 de agosto de 2026 8 min de lectura

Comprar un coche de segunda mano: qué revisar antes de pagar

Un coche con trampa se nota en una hora si sabes dónde mirar. La checklist en cuatro bloques (papeles, carrocería, mecánica y prueba de ruta) y los errores que cuestan miles de euros.

Mecánico revisando el motor de un coche con el capó abierto

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Comprar un coche de segunda mano: qué revisar antes de pagar

Antes de comprar un coche de segunda mano revisa cuatro bloques en este orden: la documentación (que el vendedor sea el titular y no haya cargas), la carrocería (óxido, holguras y restos de pintura que delatan un golpe), la mecánica (humos del escape, fugas, ruidos en frío) y una prueba de ruta real. Si falla algo crítico en cualquiera de los cuatro, te levantas y te vas. Un coche bien revisado se nota en una hora; uno con trampa, también.

Comprar de segunda mano es la forma más sensata de no perder dinero en la depreciación, pero el riesgo se traslada del bolsillo a la sorpresa: una avería cara escondida o un papeleo que no cuadra. Esta guía sirve igual para un utilitario de ciudad que para un familiar diésel de muchos kilómetros, y la lógica es la misma para coche, moto o furgoneta: primero los papeles, luego el metal, luego el motor y, al final, la carretera.

01¿Qué documentación hay que revisar antes de comprar un coche usado?

Los papeles son lo primero porque, si no cuadran, da igual lo bien que ande el coche: no podrás ponerlo a tu nombre o heredarás una deuda. Comprueba que la persona que vende es la titular del permiso de circulación, pídele el DNI y contrástalo. Antes de pagar nada, solicita en la Dirección General de Tráfico (DGT) un Informe de Vehículo: dice si tiene cargas, embargos, si está como robado y su historial de titulares e Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

Documentos que debes ver con tus ojos:

1. Permiso de circulación a nombre del vendedor. 2. Ficha técnica (tarjeta ITV) con la última inspección en vigor. 3. Informe de la DGT (cargas, titulares, estado). 4. Recibo del impuesto de circulación del año en curso pagado. 5. Facturas de mantenimiento o libro de revisiones sellado. 6. Dos juegos de llaves (una sola llave encarece la copia y es señal de descuido).

Un paso que mucha gente se salta: comprueba que el número de bastidor (el VIN, el código que identifica al vehículo) grabado en el coche (suele ir en el salpicadero junto al parabrisas y en el vano del motor) coincide con el de la ficha técnica y el permiso de circulación. Si no cuadra, para la compra: puede ser un coche clonado o con piezas de procedencia dudosa. Ese mismo número de bastidor debe figurar también en el contrato de compraventa, junto a la matrícula, marca, modelo y kilometraje.

02¿Cómo se revisa la carrocería de un coche de segunda mano?

La carrocería cuenta la vida real del coche: golpes, óxido y arreglos mal hechos. Revísala a plena luz del día y con el coche limpio y seco; la lluvia y la sombra esconden defectos. Agáchate a la altura de cada lateral y mira el reflejo de la chapa: una ondulación o un cambio de brillo delatan masilla o una pintura posterior a un golpe.

Puntos calientes de la carrocería:

  • Holguras entre piezas (capó, puertas, aletas): deben ser uniformes. Una junta más ancha en un lado indica que se desmontó o se sustituyó la pieza.
  • Tono de pintura: compara puertas, aletas y techo bajo el sol. Una diferencia de tono apunta a repintado.
  • Óxido: mira bajos, pasos de rueda, faldones y el borde inferior de las puertas. El óxido superficial se trata; el que ha perforado la chapa es estructural y caro.
  • Tornillería de bisagras y largueros: marcas de llave o pintura saltada significan que esa zona se ha desmontado tras un impacto.
  • Lunas: comprueba que el grabado del parabrisas coincide con el año del coche; una luna nueva sin motivo puede esconder un golpe.

03¿Qué hay que mirar en la mecánica antes de comprarlo?

La mecánica es donde se esconden las averías caras, así que revísala con el motor frío: muchos defectos solo aparecen en el primer arranque del día. Pide ver el coche antes de que el vendedor lo haya calentado. Un motor en caliente arranca suave y disimula ruidos que en frío serían evidentes.

Revisión mecánica básica:

  • Arranque en frío: debe encender a la primera, sin humos persistentes ni ruidos metálicos que tarden en irse.
  • Color del humo del escape: un poco de vapor blanco al arrancar en frío es normal; humo azul (quema aceite), negro denso (problema de inyección o combustión) o blanco constante (posible junta de culata) son señales de alarma.
  • Niveles y aspecto del aceite: el aceite no debe estar emulsionado (color café con leche en el tapón = agua mezclada, posible junta de culata).
  • Fugas bajo el coche: mancha la zona donde estaba aparcado. Gotas de aceite, refrigerante o líquido de frenos son gasto inmediato.
  • Correa de distribución: pregunta cuándo se cambió y pide la factura. Es una de las reparaciones más caras y, si revienta, destroza el motor.
  • Estado de neumáticos: desgaste irregular (más gastado por dentro o por fuera) delata problemas de dirección o suspensión.
  • Testigos del cuadro: al dar contacto deben encenderse todos y apagarse al arrancar. Un airbag o un motor (check engine) apagado de fábrica puede estar manipulado.

El kilometraje real es otro frente: contrasta los kilómetros del cuadro con los que figuran en las ITV del informe de la DGT y en las facturas de taller. Si en una revisión de hace dos años marcaba más kilómetros que hoy, el cuentakilómetros está trucado.

04¿Por qué es imprescindible la prueba de ruta?

Porque ningún papel ni ninguna inspección estática sustituyen a conducir el coche: la prueba de ruta revela ruidos, tirones y holguras que solo salen en movimiento. Insiste en probarlo tú al volante, no solo de copiloto, y en un recorrido variado: ciudad, una recta para coger velocidad y, si puedes, un tramo bacheado.

En la prueba de ruta, atención a:

Qué probarSeñal de alarma
FrenadaEl coche se va hacia un lado, el pedal vibra o se hunde
DirecciónEl volante tiembla, tira a un lado o suena al girar a tope
Cambio de marchasCuesta entrar una marcha, rasca o se sale en manual
EmbraguePatina (revoluciona sin ganar velocidad) al acelerar en marcha alta
SuspensiónGolpes secos o ruidos al pasar baches
Aire acondicionadoNo enfría o tarda mucho (recarga o compresor)

Una recomendación que ahorra disgustos: lleva el coche a un taller de confianza para una inspección previa a la compra (pre-purchase inspection). Por el precio de una revisión te dicen lo que de verdad necesita, y ese informe es la mejor herramienta para negociar el precio o para irte a tiempo.

05Errores comunes al comprar un coche de segunda mano

Los fallos que más caro salen no son técnicos, son de proceso:

  • Pagar sin el informe de la DGT. Heredas cargas, multas o un coche con kilómetros trucados.
  • Verlo de noche, con lluvia o sin lavar. La chapa y los arreglos se esconden con la suciedad y la mala luz.
  • Probarlo con el motor ya caliente. El vendedor lo calienta para que arranque fino y disimular ruidos.
  • No firmar un contrato de compraventa. Sin contrato no hay prueba de las condiciones ni de quién responde de qué.
  • Dejar el cambio de titularidad para después. Hazlo en cuanto pagas. Mientras el coche siga a nombre del anterior dueño, las multas de tráfico te pueden caer a ti si eras quien conducía, así que el cambio te protege. El impuesto de circulación (IVTM) funciona distinto: por ley lo paga quien fuera titular a 1 de enero (el vendedor, si compras a mitad de año) y no se prorratea ni se traslada al comprador por no notificar la venta. Aun así, conviene pactar en el contrato quién asume el año en curso para evitar discusiones.
  • Enamorarte del coche. El que tiene prisa por comprar paga de más y revisa de menos. Siempre hay otro coche.

Sobre el robo y la recuperación: parte del valor de un coche de segunda mano lo determina cómo de seguro es frente al robo. Un vehículo equipado con un sistema de localización por GPS se recupera mucho antes si se lo llevan, lo que reduce el riesgo y suele mejorar las condiciones del seguro. Es un punto a favor que conviene valorar, sobre todo en modelos populares entre los ladrones.

Y si el coche que miras es reciente, vendrá lleno de siglas que conviene entender antes de pagar por ellas: las repasamos todas en qué significa cada sigla ADAS.

En el podcast de Somos Motor hablamos de compra, mecánica y seguridad del vehículo con profesionales del sector que cuentan lo que de verdad importa antes de soltar el dinero. Y si quieres más guías como esta, apúntate a la newsletter. Para profundizar, dos guías que se leen justo antes de decidir: cuántos kilómetros son muchos en un coche usado y qué significa cada color del humo del escape, que en una prueba de carretera dice más que cualquier anuncio.

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Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio pedir el informe de la DGT antes de comprar?

No es obligatorio por ley, pero sí imprescindible en la práctica. El Informe de Vehículo de la DGT te dice si el coche tiene cargas, embargos, si consta como robado y su historial de titulares e ITV. Cuesta unos pocos euros y te evita heredar deudas o comprar un coche con kilómetros trucados. Pagar sin ese informe es el error más caro.

¿Cómo sé si el cuentakilómetros está trucado?

Contrasta los kilómetros del cuadro con los que aparecen en cada inspección ITV del informe de la DGT y en las facturas de taller. Si en una revisión antigua figuraban más kilómetros que los que marca hoy, el contador se ha manipulado. Un desgaste de pedales, volante y asiento que no encaja con un kilometraje bajo también delata el truco.

¿Merece la pena llevarlo a un taller antes de comprarlo?

Sí, casi siempre compensa. Por el precio de una revisión, un mecánico de confianza hace una inspección previa a la compra y detecta lo que tú no ves: estado de la distribución, holguras, fugas internas o reparaciones ocultas. Ese informe te sirve para negociar el precio a la baja o para descartar el coche antes de cometer un error caro.

¿Quién cambia la titularidad y cuándo hay que hacerlo?

El cambio de titularidad lo tramita el comprador en la DGT, y conviene hacerlo en cuanto se paga el coche. Si se deja para después, las multas de tráfico pueden caer en el comprador (si era quien conducía) o seguir notificándose al titular anterior, por eso interesa cambiarlo cuanto antes. El impuesto de circulación (IVTM) es otra cosa: por ley lo paga quien fuera titular a 1 de enero, no se prorratea y no se traslada al comprador por no notificar la venta, aunque conviene pactar en el contrato quién asume el año en curso. Firmar un contrato de compraventa y notificar la venta protege a ambas partes mientras se formaliza el trámite.

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