Guantes de moto: la homologación que hay que mirar al comprar
La obligación de llevar guantes en vías interurbanas llega el 1 de octubre de 2026, pero el estándar técnico exigible sigue pendiente de una orden ministerial. Mientras tanto, estos son los criterios que separan un guante de calle de uno decorativo.
A partir del 1 de octubre de 2026 mucha gente va a entrar en una tienda a comprar guantes por primera vez, y la mayoría va a elegir por dos criterios: lo que cuestan y lo que le gustan. Es un error caro, porque las manos son lo primero que toca el suelo en casi cualquier caída.
01Lo que obliga la norma y lo que todavía no concreta
El Real Decreto 518/2026, de 24 de junio (publicado en el BOE el 26 de junio, referencia BOE-A-2026-13889), establece la obligación de llevar guantes de protección circulando por vías interurbanas a partir del 1 de octubre de 2026.
Ahora la parte que conviene entender bien, porque se está contando de muchas maneras. El artículo 118.1.b) dice que el Ministerio del Interior "podrá, por orden, establecer las especificaciones técnicas que habrán de cumplir dichos guantes de protección". Traducido: la obligación de llevarlos existe desde octubre, pero el estándar técnico exigible queda pendiente de esa orden ministerial.
Eso no es una excusa para comprar cualquier cosa. Es al revés: como la ley todavía no pone el listón, lo pone la física. El detalle de la obligación y a qué vías afecta lo tienes en el artículo sobre los guantes y el calzado obligatorios desde octubre de 2026.
02Qué certifica de verdad una homologación
Los guantes de moto son un equipo de protección individual y, como tal, llevan marcado CE. La norma europea de referencia para guantes de motorista es la EN 13594:2015, y lo que hace es someter el guante a una batería de ensayos: resistencia a la abrasión, al corte, al desgarro y aguante de las costuras, además de requisitos de ergonomía y de que los materiales no sean nocivos para la piel.
Esa norma define dos niveles de prestaciones. El nivel 1 corresponde a guantes que protegen penalizando poco la sensibilidad y el manejo; el nivel 2, a guantes con mayor protección, normalmente a costa de ser más gruesos y menos ágiles.
Las diferencias entre ambos, según la documentación técnica de la norma, van por aquí:
- La abrasión en el nivel 1 se ensaya en la palma. En el nivel 2 se ensaya en la palma y en otras zonas del guante.
- El corte en el nivel 1 se comprueba solo en los materiales de la palma. En el nivel 2, en todos los materiales salvo los fourchettes, esas tiras de material que van entre dedo y dedo.
- La protección de impacto en los nudillos es opcional en el nivel 1 y obligatoria en el nivel 2.
- El puño del nivel 2 tiene que ser sensiblemente más largo, de al menos 50 milímetros medidos desde la línea de la muñeca.
Cuando el guante ha pasado el ensayo específico de impacto en nudillos, el etiquetado suele identificarlo con las letras KP. Al comprar, mira la etiqueta cosida o la caja y busca tres cosas: el marcado CE, la referencia de la norma y el nivel.
Lo que una homologación no te dice es si el guante abriga, si es impermeable o si va a durar tres temporadas. Eso lo decides tú probándolo.
03El escafoides, el hueso que paga la caída
Cuando alguien se cae, el reflejo es sacar las manos. La mano llega al asfalto abierta y con el peso encima, y en esa postura hay un hueso pequeño de la muñeca, el escafoides, que se lleva la peor parte. Es una fractura fastidiosa porque ese hueso tiene mala irrigación de sangre, así que puede tardar en soldar y a veces no suelda bien.
Ese es el motivo por el que los guantes serios llevan una pieza deslizante en la base de la palma, normalmente de un plástico duro y liso. No está ahí para amortiguar: está para que la mano resbale sobre el asfalto en lugar de engancharse, porque una mano que se engancha es la que transmite el tirón a la muñeca. Al elegir, comprueba que esa pieza existe y que queda justo debajo de la base de la palma cuando cierras la mano, no dos dedos más atrás.
04Costuras y palma: dale la vuelta antes de pagar
Este es el examen que casi nadie hace en la tienda y que separa un guante de calle de uno decorativo.
Mira la palma: debería ir reforzada, con una segunda capa de material en la zona de contacto. Y mira las costuras de esa zona: lo ideal es que no haya ninguna justo en el punto que va a rozar contra el suelo, y que las que hay estén rematadas o cosidas por dentro. Una costura expuesta es por donde el guante se abre primero, y un guante que se abre a mitad del arrastre deja la mano desnuda con la moto todavía moviéndose.
Y comprueba el cierre de muñeca: si el guante sale tirando de la punta de los dedos con la muñeca cerrada, en una caída se saldrá solo.
05Verano e invierno no son el mismo guante
No existe el guante de todo el año, por mucho que se venda como tal.
El de verano es corto o de puño medio, ventilado o perforado, con la piel más fina para no perder tacto. Ojo con la palabra ventilado: si las perforaciones están en la palma, estás quitando material justo donde hace falta.
El de invierno lleva forro térmico y casi siempre membrana impermeable, y eso lo hace más voluminoso. El peaje es que pierdes sensibilidad en las manetas, así que hay que probarlo con la mano cerrada como si agarrases el manillar, no abierta encima del mostrador.
Aquí está la trampa más habitual. Hay guantes de invierno de aspecto motero, con su forro y su membrana, que no han pasado ningún ensayo de abrasión. Abrigan perfectamente y protegen cero. Se detectan igual que el resto: por la etiqueta.
06La talla es media protección
Un guante grande se mueve, y si se mueve, la pieza deslizante de la palma no está donde tiene que estar en el momento del golpe. Uno pequeño es peor de lo que parece: obliga a hacer más fuerza para cerrar la mano, cansa el antebrazo y quita precisión con el freno y el embrague.
La referencia habitual es la anchura de la palma medida sin incluir el pulgar, aunque cada fabricante tiene su propio tallaje y conviene fiarse de su tabla, no de la talla que gastas en otra marca. Y probar siempre cerrando el puño: si al cerrarlo la yema del dedo se clava contra la punta del guante, es pequeño.
07Guantes de trabajo, de bici o de bazar
Es el error más caro, y ahora que la obligación empuja a comprar deprisa lo va a ser más. Un guante de trabajo está diseñado para manipular cosas: proteger de un corte, de una rebaba, de la grasa. Sus ensayos no tienen nada que ver con arrastrarse por el asfalto a velocidad de carretera, y además no lleva protección de nudillos ni deslizante en la palma. Un guante de ciclismo suele ser de medio dedo, con un acolchado fino pensado para amortiguar la vibración del manillar. Tampoco es equipación de moto.
Y luego está el guante de estilo motero de tienda de barrio, sin etiqueta ni referencia a norma alguna. Si no puedes leer la norma y el nivel en ningún sitio, dalo por no homologado.
08Cuándo se cambian
Unos guantes no caducan por fecha, pero se retiran por estado. Toca cambiarlos cuando:
- Han pasado por una caída con arrastre, aunque por fuera parezcan enteros. La costura o el refuerzo pueden haber cedido por dentro.
- La palma está pulida, brillante o se nota fina al pellizcarla.
- Se ha abierto una costura, por pequeña que sea.
- La piel está seca, dura o agrietada, cosa que pasa sola con los años.
- El cierre de la muñeca ya no aprieta.
De forma orientativa, unos guantes de verano homologados suelen moverse entre unos 40 y 90 euros, y unos de invierno con membrana y protección de nudillos entre unos 80 y 180. Lo que no hay es protección seria por 15 euros.
Los guantes son la pieza de equipación más barata en proporción a lo que evitan, igual que pasa con el casco, donde también conviene entender bien qué homologación estás comprando. Y si llega el mal día, el orden de lo que hay que hacer después está aquí: qué hacer tras un accidente de tráfico.
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Preguntas frecuentes
¿Qué homologación exige la ley para los guantes de moto?
El Real Decreto 518/2026 obliga a llevar guantes de protección en vías interurbanas desde el 1 de octubre de 2026, pero su artículo 118.1.b) deja las especificaciones técnicas concretas pendientes de una orden del Ministerio del Interior. Mientras esa orden no se publique, la referencia técnica del sector es la norma europea EN 13594:2015.
¿Qué diferencia hay entre un guante de nivel 1 y uno de nivel 2?
El nivel 1 protege penalizando poco la sensibilidad; el nivel 2 exige más. Entre otras cosas, la abrasión se ensaya en más zonas del guante, el corte se comprueba en todos los materiales salvo los fourchettes, la protección de impacto en nudillos pasa de opcional a obligatoria y el puño debe medir al menos 50 mm desde la línea de la muñeca.
¿Valen unos guantes de trabajo o de bicicleta?
No. Un guante de trabajo se diseña para manipular objetos y sus ensayos no equivalen a un arrastre por asfalto a velocidad de carretera; además no lleva protección de nudillos ni deslizante en la palma. El de ciclismo suele ser de medio dedo y con acolchado antivibración, no de abrasión.
¿Cuándo hay que cambiar unos guantes de moto?
Tras una caída con arrastre aunque parezcan enteros, cuando la palma está pulida o fina al pellizcarla, si se ha abierto una costura, si la piel está seca o agrietada, o si el cierre de muñeca ya no aprieta.
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