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Somos Motor
Episodio 27 de agosto de 2026 5 min de lectura

De cada 10 niños que sueñan con MotoGP, ¿cuántos llegan? Álex Rubio abre las puertas de RARO Riding School

Con Alex Rubio · RARO Riding School

Álex Rubio, expiloto de resistencia y cofundador de RARO Riding School, nos cuenta sin adornos cómo se forma a un piloto desde los cuatro años. Estadísticas reales de quién llega y quién se queda por el camino, el método de la escuela, la presión de los padres y el accidente que le cambió el papel dentro del box.

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De cada 10 niños que sueñan con MotoGP, ¿cuántos llegan? Álex Rubio abre las puertas de RARO Riding School

Invitado

Alex Rubio · RARO Riding School

En este episodio de Somos Motor nos sentamos con Álex Rubio, expiloto de resistencia, exanalista de rendimiento en el equipo Estrella Galicia de Monlau y cofundador de RARO Riding School, la escuela de velocidad que entrena en el Circuit d'Osona, en Vic. Por sus manos pasan desde niños de cuatro años que se suben por primera vez a una moto hasta pilotos que ya compiten. Álex lleva cinco años viendo quién llega y quién no, y en esta conversación lo cuenta sin filtros: la estadística real de la cantera, el método que aplican encima de la moto, el dinero que mueve la competición y el momento en el que dejó de pilotar para dirigir.

01La estadística que nadie enseña

Cuando un padre llega a la escuela y pregunta si su hijo puede llegar a MotoGP, Álex prefiere ser honesto antes que vender un sueño. De cada diez chavales que entran a entrenar en una escuela de velocidad, tres o cuatro lo dejan por el camino en los primeros años. De los que siguen, solo un puñado acaba compitiendo con nivel, y de esos, muy pocos tocan siquiera la puerta del Mundial. No es una cifra para desanimar a nadie, es para colocar las expectativas donde tienen que estar. La escuela forma pilotos, pero sobre todo forma personas que aprenden a manejarse encima de una moto con cabeza.

02El método: pensar encima de la moto

El trabajo de RARO se apoya en tres pilares que Álex repite hasta la saciedad: posición, línea y referencias. El error más común entre los que empiezan no es ir despacio, es ir mal sentados y creer que llevan la moto cuando en realidad es la moto la que los lleva a ellos. Corregir la postura, entender por dónde tiene que pasar la rueda y aprender a leer el circuito con puntos de referencia es lo que separa a un chaval que rueda de un chaval que pilota. Y todo eso se enseña despacio, con paciencia, porque una mala base a los seis años se paga a los dieciséis.

El lema de la escuela lo resume bien: hacer pilotos rápidos y fuertes. Rápidos porque piensan, fuertes porque no piensan. Es decir, cabeza para tomar decisiones en frío y automatismos para que el cuerpo responda sin dudar cuando la situación aprieta. Por eso los burpees aparecen como castigo cuando alguien no hace las cosas bien: la preparación física no es un extra, es parte del pilotaje.

03Los padres, otra clase aparte

Una de las partes más interesantes de la conversación es la que Álex dedica a las familias. Dice, medio en broma medio en serio, que además de dar clases a los niños se las da a los padres. Hay una línea muy fina entre acompañar y sobreexigir, y cruzarla es el camino más rápido para que un chaval con talento acabe odiando la moto. El papel de la familia dura toda una carrera deportiva, y saber cuándo empujar, cuándo callar y cuándo simplemente estar es tan importante como el entrenamiento en pista. Los que llegan lejos casi siempre tienen detrás a alguien que ha sabido gestionar bien esa presión.

04Cuánto cuesta correr de verdad

Alex también habla claro del dinero, algo que en el motociclismo se maquilla mucho. Poner un equipo en las 24 Horas de Barcelona, la carrera en la que él mismo corrió con FR Moto, el equipo de su padre, tiene un coste que da vértigo. Da la cifra exacta y aclara lo que no incluye: ni las motos ni las furgonetas. Solo la logística, los neumáticos, los mecánicos, el combustible y todo lo que rodea a un fin de semana de resistencia. Es una realidad que conviene conocer antes de gastar el primer euro pensando en profesionalizar a un hijo.

05El accidente que le cambió el papel

En los test previos a las 24 Horas de 2022, Álex tuvo una caída que le costó la primera falange de un dedo. Ese fue el punto de inflexión. Cuenta cómo se toma la decisión, después de algo así, de bajarse de la moto y pasar a dirigir. No es un momento dramático ni una renuncia, es una lectura fría de lo que se puede aportar desde cada lado del muro. Desde entonces su trabajo es formar a otros, y lo hace con la perspectiva de quien ha vivido la resistencia desde dentro y ha visto también cómo se gestiona un equipo del Mundial desde el box.

06Circuito, calle y tierra

Otro bloque interesante es el de la seguridad en carretera. Álex explica qué hace mal la gente que sale a rodar el domingo por las revueltas de siempre y por qué un curso de pilotaje se nota en la calle desde el primer día. En circuito se aprenden cosas que el carné ni siquiera menciona: cómo se frena de verdad, cómo se mira, cómo se coloca el cuerpo, cómo se anticipa. Todo eso salva vidas cuando se traslada al asfalto abierto.

Sobre por dónde debe empezar un niño, tiene claro que la tierra aporta una base que el asfalto no da. En España casi todos los pilotos que llegan arriba han pasado por el campo, y no es casualidad. La tierra enseña a gestionar la pérdida de agarre, a jugar con el gas y a caerse sin miedo. El asfalto llega después, con esas herramientas ya interiorizadas.

07La nacionalidad y el futuro

Uno de los temas más duros que toca Álex es el de la nacionalidad. Explica por qué el líder de Moto2 puede quedarse sin plaza en MotoGP siendo español, qué busca Dorna al mirar el mapa global de la competición y qué otros campeonatos se están abriendo como alternativa real para los pilotos que no encuentran hueco en el paddock del Mundial. Es una conversación incómoda pero necesaria para entender cómo funciona hoy la industria.

Si te has quedado con ganas de entender el campeonato al que aspiran esos chavales, lo desglosamos en cómo funciona MotoGP, y en qué se diferencia de Superbikes, en MotoGP o Superbikes.

Al final, la charla con Álex Rubio deja una sensación clara: llegar a MotoGP es dificilísimo, pero formarse bien encima de una moto es una de las mejores inversiones que un aficionado puede hacer, tenga cinco o cincuenta años. La cantera no es solo una fábrica de campeones, es una escuela de vida sobre dos ruedas.

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